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sábado, 3 de diciembre de 2011

AJO (Allium sativum)

AJOS - Foto de José Romero
El ajo es una planta con multitud de propiedades medicinales. Sus hojas son alargadas y su tallo, redondo, alcanza una altura entre 30-60 cm. de altura, y en su extremo final aparece como una cápsula repleta de flores de color blanco rosáceo. Junto a su raíz tiene un bulbo compuesto por varios gajos también llamados dientes.
Crece sobre terrenos arenosos y secos, y también se cultiva en sembrados y huertas. Su lugar de origen es el Asia central, pero su cultivo se ha extendido por todo el mundo. Los bulbos se recolectan a principios del Verano, cuando las hojas empiezan a marchitarse. Luego se dejan secar en lugares sombreados y ventilados.
A continuación les detallamos algunas de las propiedades medicinales más populares e interesantes del ajo, en especial el bulbo.
Es muy importante su acción vasodilatadora, por la capacidad que tiene para mejorar la circulación sanguínea y  evitar los peligrosos coágulos que pudieran formarse en la sangre. Sobre todo para los que hayan padecido trombosis o embolias por problemas en su riego sanguíneo.
Es excelente para reforzar el sistema inmunológico, porque aumenta las defensas del organismo contra los virus y bacterias que nos acechan, por lo tanto se aconseja como un gran remedio natural para catarros, gripes y bronquitis, y para todos los problemas del aparato respiratorio, incluso el asma, por el gran poder desinfectante que posee. Además es expectorante y fluidifica las secreciones mucosas de los bronquios.
Contribuye a bajar los niveles de azúcar en la sangre, un dato muy importante a tener en cuenta por las personas con diabetes.
Ayuda a la expulsión de parásitos intestinales, para ello han que hacer una infusión con 7 dientes de ajo, un poco aplastados, en un litro de leche. Esta infusión se aplica como lavativa.
Es también hipotensor, por lo tanto muy beneficioso para los hipertensos y los que padecen arteriosclerosis, por la gran labor que hace sobre el sistema circulatorio, evitando algún problema del corazón.
El ajo es capaz de disolver el ácido úrico que se va depositando en las articulaciones y en los músculos, ideal para quienes padecen gota, lumbago, artritis reumatoide, y tantos otros problemas del sistema locomotor (huesos y músculos) que tantos dolores nos causan a lo largo de nuestra vida.
Por su poder desinfectante es excelente para los problemas del sistema urinario.
Otra cualidad muy importante del ajo es la de disminuir  el nivel de colesterol malo (LDL) en la sangre.
Los mejores efectos del ajo sobre el organismo se logran al comerlo crudo, picadito en el interior de un bocadillo junto con otros ingredientes, o simplemente restregado sobre el pan con unas gotitas de aceite de oliva de buena calidad. Esto último es una delicia para el paladar.
Para los callos y durezas de los pies también es un remedio magnífico. Hay que machacar un par de dientes de ajo y mezclar con un poquito de leche condensada, formando una cremita, y untar la parte afectada en el pie cubriéndola con una gasa o trapito. El callo se irá haciendo blando hasta conseguir arrancarlo.
Algunas personas temen comerlo porque luego su aliento huele a ajo. La solución al problema es masticar después un par de hojitas de menta y desaparece el mal aliento.
Nota: No es aconsejable que coman ajo las personas con úlcera de estómago.

SINONIMIAS
Francés: Ail.
Inglés: Garlic, ramson.
Alemán: Knoblauch.
Holandés: knoflook
Italiano: Aglio.

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