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viernes, 28 de diciembre de 2012

LAVANDA (Lavandula angustifolia)

Foto de José Romero
La lavanda es una planta leñosa que de su cepa y ramas viejas salen múltiples tallos, que pueden alcanzar hasta los 60 cm. de altura en plena floración. Sus hojas son estrechas y alargadas, muy abundantes, y de color verde grisáceo. Sus flores, en el extremo superior de los tallos, forman espigas repletas de pequeñas flores de un bello color azul. La planta desprende un aroma especial, pero en sus flores el agradable aroma se multiplica, por ello son tan utilizadas en la fabricación de perfumes, colonias, jabones, etc. Florece a finales de la primavera y principios de verano. Se utilizan sus hojas, y en especial sus sumidades floridas.
Foto de José Romero
Como planta medicinal tiene numerosas aplicaciones que a continuación les detallamos.
En primer lugar destacaremos que en su época de floración las abejas elaboran una deliciosa miel libando el néctar de sus flores, muy apreciada por su sabor y sus propiedades medicinales.
Tiene propiedades sedantes y equilibradoras del sistema nervioso central, muy utilizada en casos de nerviosismo y palpitaciones. Para estos problemas utilizaremos la infusión de dos cucharadas de sumidades floridas de la planta por litro de agua, que una vez reposada tomaremos hasta 3 tazas al día, después de las comidas. No así su esencia, o aceite esencial, que evitaremos ingerir por ser muy fuerte, que nos podría producir todo lo contrario como mucho más nerviosismo y hasta convulsiones.
También tiene magníficas propiedades digestivas y antiespasmódicas, muy apropiadas para personas con malas digestiones, espasmos gastrointestinales, y también en casos de colitis (por su efecto antiséptico) producida por inflamación y malas fermentaciones del intestino grueso, con exceso de gases malolientes. Para ello tomaríamos infusiones igualmente a las descritas para el nerviosismo.
La utilizaremos por sus propiedades antirreumáticas y antiinflamatorias, para ello haremos uso de su esencia o su aceite esencial, que nos ayudará a calmar los dolores reumáticos de cualquier origen, ya sean articulares o musculares, artrosis, artritis, ciática, lumbago, esguinces, agujetas, etc. Existen a la venta esencias y aceites, ya preparados, en herboristerías, que utilizaremos para masajes y fricciones sobre las zonas doloridas. Como los aceites y las esencias, a veces, resultan excesivamente fuertes y pueden irritar la piel, podemos prepararlo mas suave nosotros mismos en casa. 10 gramos de esencia la disolveremos en 100 gramos de aceite de oliva, que luego usaremos como loción sobre las zonas doloridas. También prepararemos "agua de lavanda". Disolveremos 30 gr de esencia en un litro de alcohol de 90 grados, que dejaremos reposar un par de días para luego guardar en frascos de cristal oscuro con cierre hermético. Este líquido lo podremos usar para fricciones en las zonas doloridas, y rebajado con agua para baños y compresas.
Las infusiones de lavanda las podemos utilizar también para lavar úlceras y heridas, pues su poder antiséptico y cicatrizante ayudara a curarlas en menos tiempo.
También se usan las sumidades floridas de esta planta para los niños (y las personas mayores) que tienen problemas para dormir, poniendo una pequeña bolsita de tela rellena de sumidades debajo de la almohada.
Y otras bolsitas, como la descrita anteriormente, que colgaremos en el interior de los armarios roperos, en verano, para perfumar la ropa y auyentar las polillas.

SINONIMIAS
Francés: Lavande vraie.
Inglés: Lavender.
Alemán: Echter Lavendel.
Holandés: Lavendel.

2 comentarios:

  1. ¡Qué bien lo cuentas, naturamigo! También es buena en casos de dolor de cabeza.

    Saludos

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  2. Cuántas propiedades!! Y yo que sólo la asociaba a su perfume... Muchas gracias Naturamigo! Y FELIZ AÑO NUEVO!!!

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